Claudia fue una niña muy deseada que vino al mundo el 5 de septiembre del 2000. Desde que empezó a tener uso de razón no dejó de hacer amigos allí donde iba con una dulce sonrisa permanentemente dibujada en su carita y tendiendo siempre su mano a quien la necesitaba. Protectora con sus hermanas, cariñosa, amable y presumida hacen que su recuerdo permanezca imborrable para toda su familia, y aquellos que tuvieron la suerte de convivir con ella y conocerla.
Demostró una fortaleza, resignación y sobretodo una valentía que ni yo misma conocía para afrontar su enfermedad hasta el punto que hoy, puedo decir orgullosa, que su generosidad la llevó a estar más pendiente de evitar el sufrimiento de los que la rodeábamos que de sí misma.
Tras un tiempo con una sintomatología similar a la de Alicia, el 26 de enero de 2009 nos dieron en SJDD el fatal diagnóstico y pronóstico de su dolencia: un DIPG.
A partir de ese momento empezamos a luchar contra esta maldita enfermedad, hasta que el 16 de diciembre de 2009 quedó profundamente dormida en un sueño del que nunca volvió a despertar. Hoy le digo: Cariño duerme con los ángeles y ten dulces sueños que algún día volveremos a dormir juntas y juntas soñaremos con los ángeles”. Un petó bonica.
